¿Está usted deprimido? ¡Enhorabuena!
Muchas personas depresivas se sienten avergonzadas de su estado y envidian el buen ánimo y el "coraje" de los demás. Sin embargo, mi visión es exactamente la opuesta. Yo considero que hay que estar orgulloso de ser depresivo, a pesar del terrible dolor que esto causa. Y antes de hablarle de las soluciones a la depresión, vamos a proceder a un reparto de medallas:
1) Medalla a la generosidad
Si es usted depresivo, merece antes
que nada la medalla a la generosidad. En efecto, un estudio de la Universidad
de Cambridge publicado en 2007 mostró una correlación entre la tendencia a la
depresión y la capacidad de identificarse con el estado de ánimo de los demás.
(1) Cuanto más sensible sea usted a la angustia y la tristeza de los demás, más
le preocupará su entorno, más le inquietarán las desgracias del mundo y más
riesgo tendrá de caer en una depresión. Este descubrimiento cuestiona
radicalmente la visión de la persona depresiva como un egoísta centrado en sus
pequeños problemas. Ello explica también la mayor incidencia de la depresión en
las mujeres.
2) Medalla a la resistencia
Persiste en la mentalidad de la gente otra idea
ridícula y obsoleta, y es que sólo el dolor físico, por ejemplo el dolor
provocado por heridas, es realmente difícil de soportar, mientras que el dolor
moral es más o menos "imaginario" o está "en nuestra
cabeza". Hoy sabemos que esto es falso. Cuando usted sufre una fuerte
desgracia, su sentimiento de desesperación y su deseo de escapar y acabar con
esa pena que le duele no son imaginarios. Usted sufre realmente como si tuviese
una herida en el cuerpo. Un estudio realizado en Estados Unidos demostró que
cuando se sufre moralmente se activan las mismas zonas del cerebro que cuando se
sufre una tortura (física). Además, muchas depresiones se acompañan de intensos
dolores físicos localizados en el vientre, la cabeza, el pecho, la garganta o
las articulaciones. Dicho de otro modo: un depresivo tiene tanto mérito por
resistir su situación como alguien sometido a tortura. Es normal si grita o
llora. Por lo tanto, puede estar orgulloso de conseguir vivir con este dolor,
incluso si le impide llevar su vida normal. ¿Quién se atrevería a exigir a una
persona sometida a tortura que lleve a cabo su trabajo y sus obligaciones familiares
como si no pasase nada? Por esta razón se merece, además de la medalla a la
generosidad, la medalla a la resistencia.
3) Medalla a la inteligencia
Es algo que no se dice lo
suficiente, pero si está usted deprimido, es que es inteligente. En efecto, su estado prueba que, al contrario
que otras personas, usted se sirve de su cerebro para analizar la situación. ¿La
situación le deprime? ¡Eso prueba su lucidez! La gente cree que la vida en
nuestra sociedad es fácil porque vivimos en una sociedad de consumo en la que
tenemos de todo. Pero eso no quiere que sea una sociedad feliz. Además,
objetivamente la situación es dura para muchas personas. No solamente el duelo
y la enfermedad siguen siendo tan difíciles de soportar hoy como en otras
épocas, sino que incluso cuando hasta hace poco la economía crecía con fuerza
no parecía que eso contribuyera gran cosa a que disminuyera la agresividad
cotidiana (al volante, en la calle...), la soledad (casi la mitad de los
hogares españoles en las grandes ciudades está ocupado por una sola persona) el
paro o los divorcios, todas ellas causas mayores de depresión. Su estado
depresivo prueba por lo tanto que es usted capaz de mirar la realidad de frente
y analizarla con lucidez, por lo que se merece también la medalla a la
inteligencia.
4) Medalla al coraje
Si está usted deprimido y consigue
pese a todo sobrevivir (lo que debe ser su caso, puesto que está leyendo este
e-letter), se merece también la medalla al coraje. Lo digo sin ironía: es usted
un héroe, una especie de Indiana Jones, que además afronta peligros mucho más
duros. En efecto, Indiana Jones, una vez descubierta el Arca Perdida, podía
regresar a su confortable universidad americana, en medio de bellas estudiantes
y jóvenes bien educados.
A lo largo de nuestra historia reciente, en nuestro país y en todo el mundo, la gente se ha enfrentado a situaciones mucho más adversas, tanto incluso como la experiencia de verse obligados a luchar en una guerra. ¿Qué es lo que permite a un soldado resistir? Sobrevive soñando con la vida en paz tal como era antes del conflicto -o con la que sueña que llegue a ser-, con ese pequeño paraíso que es su pueblo o ciudad de origen, la vida familiar, las pequeñas cosas que cuando se está en el frente parecen tan lejanas. Siempre se puede decir que ese "paraíso" no es tal; pero eso no tiene importancia. Lo importante es la imagen que los soldados tienen en sus corazones. Eso es lo que les hace resistir y, por lo tanto, eso es lo que de verdad cuenta. La mayor parte de nuestros contemporáneos, hoy en día, no tienen ya esta perspectiva. Las pruebas que deben afrontar son menos violentas pero más solapadas y, sobre todo, sin salida real. No esperan el final de la guerra para que la vida pueda volver a ser pacífica, como antes. Muchos están privados de esta perspectiva de "retorno a la normalidad y a la paz" que, a pesar de ser a menudo ilusoria, mantenía viva la llama de la esperanza en millones de almas. Al contrario: las sombrías predicciones económicas, la perspectiva del apocalipsis nuclear, el espectro de la desaparición de nuestras civilizaciones a causa de una guerra total nos pone en esta tesitura absolutamente atroz de saber que, por duro que sea el mundo en el que vivimos, más vale aferrarnos a él porque mañana podría ser peor. Así pues, todos los ingredientes están reunidos para que al menor accidente vital (duelo, enfermedad, separación, disputa, paro...), el espíritu se desordene y la persona caiga "en la depresión". Pero hay que decir una vez más que, si eso le pasa, es muy normal. Usted no está enfermo en absoluto. Al igual que el boxeador tumbado por un directo que no había visto venir, usted tiene derecho a caer al suelo. Lo importante es no quedarse ahí definitivamente. Vamos a abordar, pues, medios originales de salir de esa situación sin medicamentos.
A lo largo de nuestra historia reciente, en nuestro país y en todo el mundo, la gente se ha enfrentado a situaciones mucho más adversas, tanto incluso como la experiencia de verse obligados a luchar en una guerra. ¿Qué es lo que permite a un soldado resistir? Sobrevive soñando con la vida en paz tal como era antes del conflicto -o con la que sueña que llegue a ser-, con ese pequeño paraíso que es su pueblo o ciudad de origen, la vida familiar, las pequeñas cosas que cuando se está en el frente parecen tan lejanas. Siempre se puede decir que ese "paraíso" no es tal; pero eso no tiene importancia. Lo importante es la imagen que los soldados tienen en sus corazones. Eso es lo que les hace resistir y, por lo tanto, eso es lo que de verdad cuenta. La mayor parte de nuestros contemporáneos, hoy en día, no tienen ya esta perspectiva. Las pruebas que deben afrontar son menos violentas pero más solapadas y, sobre todo, sin salida real. No esperan el final de la guerra para que la vida pueda volver a ser pacífica, como antes. Muchos están privados de esta perspectiva de "retorno a la normalidad y a la paz" que, a pesar de ser a menudo ilusoria, mantenía viva la llama de la esperanza en millones de almas. Al contrario: las sombrías predicciones económicas, la perspectiva del apocalipsis nuclear, el espectro de la desaparición de nuestras civilizaciones a causa de una guerra total nos pone en esta tesitura absolutamente atroz de saber que, por duro que sea el mundo en el que vivimos, más vale aferrarnos a él porque mañana podría ser peor. Así pues, todos los ingredientes están reunidos para que al menor accidente vital (duelo, enfermedad, separación, disputa, paro...), el espíritu se desordene y la persona caiga "en la depresión". Pero hay que decir una vez más que, si eso le pasa, es muy normal. Usted no está enfermo en absoluto. Al igual que el boxeador tumbado por un directo que no había visto venir, usted tiene derecho a caer al suelo. Lo importante es no quedarse ahí definitivamente. Vamos a abordar, pues, medios originales de salir de esa situación sin medicamentos.
Salir de la depresión sin medicamentos
He precisado que lo que voy a
contarle son "medios originales" porque voy a ahorrarle todos los
"trucos" clásicos que encontrará por doquier en internet: hacer
deporte, tomar el sol, tener una actividad social, seguir una psicoterapia (de
grupo o no), hacer yoga, darse un masaje o incluso tomar hipérico. Veamos
algunos enfoques descritos con menor frecuencia, pero que podrían serle de
utilidad:
La EMDR
La EMDR, o "eye movement
desensitization and reprocessing" (desensibilización y reprocesamiento por
movimientos oculares), fue promovida por el Dr. David Servan-Schreiber,
fallecido el año pasado. Se trata de una
técnica que consiste esencialmente en mover los ojos según una secuencia
precisa para modificar su estado emocional. El fenómeno fue descubierto por
azar por la psicóloga estadounidense Francine Shapiro en mayo de 1987. Mientras
paseaba, observó que sus "pequeños pensamientos negativos obsesivos"
desaparecían cuando hacía ir y venir rápidamente sus ojos de izquierda a
derecha. No le hizo falta más para proponer el ejercicio a sus colegas,
experimentarlo con sus pacientes y crear la EMDR con resultados brillantes,
especialmente para los estados de estrés postraumático sufridos por las
víctimas de conflictos, atentados, violencia sexual o catástrofes naturales.
Según el Dr. Servan-Schreiber:
«Es el tratamiento más controvertido desde las revoluciones del psicoanálisis y la más reciente de los antidepresivos. En los años 1980, una psicóloga que estaba preparando el doctorado en Menlo Park, Francine Shapiro, descubrió que los movimientos oculares rápidos permitían atenuar recuerdos traumáticos reemplazándolos por imágenes y pensamientos nuevos. Tras quince años de investigación, los resultados de la EMDR para tratar los trastornos postraumáticos severos se revelan superiores a los de los medicamentos y mucho más rápidos que las psicoterapias clásicas o de comportamiento. Neurosis de guerra, consecuencias de una violación, de un seísmo o un accidente: el 80% de los sujetos declaran estar curados en tres sesiones. Un seguimiento posterior de quince meses muestra que los efectos beneficiosos persisten mucho tiempo después del tratamiento ». (2)
Según el Dr. Servan-Schreiber:
«Es el tratamiento más controvertido desde las revoluciones del psicoanálisis y la más reciente de los antidepresivos. En los años 1980, una psicóloga que estaba preparando el doctorado en Menlo Park, Francine Shapiro, descubrió que los movimientos oculares rápidos permitían atenuar recuerdos traumáticos reemplazándolos por imágenes y pensamientos nuevos. Tras quince años de investigación, los resultados de la EMDR para tratar los trastornos postraumáticos severos se revelan superiores a los de los medicamentos y mucho más rápidos que las psicoterapias clásicas o de comportamiento. Neurosis de guerra, consecuencias de una violación, de un seísmo o un accidente: el 80% de los sujetos declaran estar curados en tres sesiones. Un seguimiento posterior de quince meses muestra que los efectos beneficiosos persisten mucho tiempo después del tratamiento ». (2)
Escribir lo que se siente
Siéntese con la espalda recta sobre
el borde de una silla con las manos sobre los muslos y en una posición cómoda.
Concéntrese en las sensaciones de su cuerpo e intente encontrar palabras para
describir el modo en que sufre:
¿Qué le ocurre? ¿Por dónde comienzan sus emociones negativas? ¿Cuál es el encadenamiento de las "ideas negras" que se suceden en su cabeza? ¿A qué hora se despierta por la noche y cuáles son normalmente los primeros pensamientos negativos sobre usted mismo que le vienen a la mente? ¿Dónde le provoca esta situación más dolor físicamente? ¿En la garganta, el vientre, el pecho, la cabeza…? No busque únicamente las ideas negativas o los dolores y piense también en las cosas neutras o positivas que sienta, si existen. Apunte todo eso en un papel. Poco a poco podrá así ir aprendiendo a “domesticar” su dolor (el cual, como hemos visto antes, es absolutamente real), y vivir mejor con él. Se dará cuenta de que la depresión no es usted, sino que son ideas que a veces le acompañan en la vida que lleva. Por cierto, no es necesario que otra persona lea su análisis.
¿Qué le ocurre? ¿Por dónde comienzan sus emociones negativas? ¿Cuál es el encadenamiento de las "ideas negras" que se suceden en su cabeza? ¿A qué hora se despierta por la noche y cuáles son normalmente los primeros pensamientos negativos sobre usted mismo que le vienen a la mente? ¿Dónde le provoca esta situación más dolor físicamente? ¿En la garganta, el vientre, el pecho, la cabeza…? No busque únicamente las ideas negativas o los dolores y piense también en las cosas neutras o positivas que sienta, si existen. Apunte todo eso en un papel. Poco a poco podrá así ir aprendiendo a “domesticar” su dolor (el cual, como hemos visto antes, es absolutamente real), y vivir mejor con él. Se dará cuenta de que la depresión no es usted, sino que son ideas que a veces le acompañan en la vida que lleva. Por cierto, no es necesario que otra persona lea su análisis.
Corrija un desequilibrio nutricional
Cada vez que sufre estrés, ello
provoca en la sangre una descarga de adrenalina, de noradrenalina y de
cortisol, hormonas segregadas por las glándulas suprarrenales. Esta descarga
hormonal desencadena la transferencia a la sangre de sus reservas de minerales
y oligoelementos almacenadas en los órganos y los músculos. Su cuerpo busca así
soportar mejor el estrés y compensar sus efectos. Esta reacción es eficaz en un
primer momento, pero debe saber que esos minerales y oligoelementos se
eliminarán en gran parte en los días sucesivos a través de la orina. Cuando
usted sufre un importante choque emocional (duelo, accidente, despido,
separación...), la situación de estrés se mantiene. Las descargas hormonales
continúan. Pero sus reservas de minerales y oligoelementos van disminuyendo. A
medida que pasan los días, sus glándulas suprarrenales continúan segregando sus
hormonas bajo el efecto del estrés y sus reservas de minerales y oligoelementos
se agotan. Como consecuencia de ello, su capacidad de superar el estrés
disminuye. Siente fatiga física y luego fatiga nerviosa, que se manifiestan con
palpitaciones cardiacas, trastornos gástricos, trastornos intestinales, dolor de
cabeza y vértigo que acentúan su estrés. A ello sigue inevitablemente una
pérdida adicional de minerales y oligoelementos. Poco a poco su sistema se
desboca y se dirige hacia la depresión, por autoamplificación del fenómeno. La
solución, como ya habrá adivinado, consiste en reconstituir sus reservas de
minerales y oligoelementos a medida que transcurre la situación adversa a la
que se enfrenta y, por lo tanto, en consumir dichos nutrientes. Pero atención:
es crucial consumir también las vitaminas que le permiten asimilar los
minerales (sin lo cual éstos serían evacuados por la orina y las heces), los
aminoácidos y los ácidos grasos que aseguran la retención de los minerales en
sus tejidos y mantienen la producción hormonal para que ésta tampoco se agote.
Tenga en cuenta estas pautas nutricionales:
- Las vitaminas que permiten la
asimilación de esos minerales son principalmente las del grupo B (B3, B6,
B9, B12), que se encuentran en la cáscara de los cereales (germen de
trigo, copos de avena), las leguminosas (judías, lentejas, guisantes…), la
levadura de cerveza, el pan integral, el pescado, la carne (sobre todo la
de las aves de corral ecológicas)... La vitamina B6 es especialmente
importante, ya que favorece la asimilación del magnesio y la vitamina D es
indispensable para el metabolismo del calcio.
- Varios aminoácidos desempeñan
funciones importantes: la taurina favorece la asimilación del calcio y el
magnesio; la glutamina es un precursor del ácido gamma-aminobutírico
(GABA), un neurotransmisor que impide el riesgo de sobreexcitación
neuronal del cerebro; la tirosina es esencial para la producción de
dopamina, de adrenalina y de noradrenalina, implicadas en la regulación
del rendimiento neuromuscular, la vivacidad de espíritu, la concentración
y el humor; la arginina es un regulador del cortisol, hormona mediadora
del estrés.
- Para evitar que sus glándulas
suprarrenales se agoten, debe usted consumir también otros precursores
hormonales como son los ácidos grasos omega-3 de cadena larga: el EPA y el
DHA. Cuando se asocian a todos los elementos anteriores, se constata que
se potencian mutuamente y tienen un efecto ansiolítico y tranquilizante.
- No hay que olvidar los
oligoelementos: el manganeso, el cobre, el cromo y el selenio, que
intervienen como cofactores de un gran número de reacciones metabólicas,
entre ellas las secreciones de las glándulas endocrinas. Estas secreciones
son indispensables para que su cerebro siga produciendo la hormona del
buen humor (la serotonina), así como los demás neurotransmisores
necesarios para la buena gestión de sus emociones (acetilcolina, dopamina,
GABA...).
Importante
Lo que le
estoy dando aquí no es más que una "rueda de repuesto" nutricional
para hacer frente a las dificultades de la vida. No obstante, lo esencial no se
encuentra ahí, sino en las decisiones y soluciones personales que encuentre
para desarrollar su “sistema de protección completo”, lo que implica una vida
familiar equilibrada, una base a la que pueda recurrir en caso de recibir un
golpe duro, ahorros, una pasión, un proyecto de vida...
Por falta de espacio, no puedo abordar estos temas aquí, ya que cada uno de ellos debería ser objeto en sí mismo de una carta completa. No obstante, espero haberle dado algunas pistas útiles. Le prometo que volveré sobre este tema.
¡A su salud!
Por falta de espacio, no puedo abordar estos temas aquí, ya que cada uno de ellos debería ser objeto en sí mismo de una carta completa. No obstante, espero haberle dado algunas pistas útiles. Le prometo que volveré sobre este tema.
¡A su salud!
Juan-M. Dupuis
www.saludnutriciónbienestar.com
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1.
LAS EMOCIONES – RELAJACION
Las emociones desempeñan un papel central en
la manera en que experimentamos cada momento de la vida. Las emociones
condicionan nuestros pensamientos, dan forma a nuestro comportamiento y
desencadenan reacciones en todo el cuerpo. No obstante, las emociones pueden
debilitarnos de tal manera que la vida cotidiana se convierta en una lucha.
Las emociones negativas tienen efectos
físicos específicos. La ansiedad nos revuelve el estómago, la cólera eleva
nuestra presión arterial, la preocupación nos da dolor de cabeza, el miedo nos
hace sentir frio interiormente, la desesperación merma nuestra energía…
Las emociones también pueden tener efectos
físicos positivos. Una persona relajada emana paz y tranquilidad. Una sonrisa
ablanda enseguida la tensión muscular del rostro y del cuerpo. Y el amor nos
insufla energía y entusiasmo.
Como las emociones desempeñan un papel tan
importante en nuestra vida, aprender a manejarlas es un elemento clave a la
hora de crear una relajación total.
2.
DEFINICION DE LAS EMOCIONES
La palabra emoción deriva del verbo latino emovere, “alejarse”. La emoción se
define como un estado en el que se combina un sentimiento con una fuerte
respuesta física que prepara al cuerpo para una acción enérgica e inmediata.
Las emociones cuentan con un valor inherente
de supervivencia y protección. Cuando sentimos peligro, el miedo puede hacer
que echemos a correr y escapemos. Cuando experimentamos cólera, tensamos los
músculos y estamos listos para pelear. Las emociones también nos proporcionan
energía para crear y alcanzar logros. Cuando estamos llenos de entusiasmo,
podemos llegar a realizar hechos increíbles y a superar obstáculos. Los
sentimientos de amor hacia un hijo nos dan la anergia y resistencia necesarias
para proteger a ese hijo.
En realidad, existe un número reducido de
emociones básicas. Entre ellas están la cólera, tristeza, miedo, disgusto,
vergüenza, sorpresa, alegría, tranquilidad y amor. Estas emociones básicas
ocupan un lugar tan importante en la experiencia humana que algunas de ellas
–cólera, miedo, tristeza y alegría- producen expresiones faciales
características que son reconocidas por gente de todo el mundo. Un esquimal, un
aborigen australiano y un europeo urbano saben qué aspecto tiene un rostro
irritado.
Estas emociones básicas son más bien nombres
que se aplican a una familia de sentimientos asociados. Por ejemplo, la cólera
puede variar de irritación leve a furia total. El miedo abarca desde la
irritabilidad al terror absoluto. La alegría puede ir desde lo agradable al
éxtasis.
Así pues, las emociones pueden combinarse
para formar complejos estados sensitivos. La depresión suele combinar tristeza,
miedo, disgusto y cólera. Para distintas personas, la depresión puede ser una
mezcla diversa de estas sensaciones básicas. La depresión puede incluso tomar
formas diferentes en la misma persona.
Si observa emerger sus emociones, podrá
darse cuenta de que existen dos fases. La primera es una sensación de reacción
inmediata vinculada a cambios fisiológicos instantáneos. La segunda fase es de
naturaleza más mental e implica pensar sobre la situación y observar las
sensaciones que tienen lugar.
Imagine que es de noche y que va andando por
una calle de un barrio desconocido. De repente oye unos pasos a su espalda que
se aproximan. La reacción emocional inmediata es miedo. El corazón empieza a
latir con rapidez, la respiración se acelera y los músculos se tensan,
preparados para echar a correr.
Tras los pasos de esa intensa reacción
inicial tienen lugar algunas reacciones secundarias. Se hace consciente de su
miedo. Puede tratar de consolar el miedo pensando: “Permanece tranquilo. Que no
parezca que tienes miedo. Sigue andando de manera normal y confiada”. O bien
puede que se le ocurran pensamientos que aumentarán el miedo: “Me van a
atracar. Estoy pillado y no puedo hacer nada”.
Estas dos fases de reacción emocional
reflejan diferentes canales cerebrales. La primera reacción está controlada por
estructuras cerebrales primitivas que compartimos con otros animales. Los
perros y los lobos cuentan con ese tipo de reacción emocional instantánea.
Cuando se sienten amenazados, inmediatamente gruñen y refunfuñan, dispuesto a
pelear o huir. En esta reacción no existe ningún proceso de pensamiento
implícito. Es inmediata.
La segunda fase de la reacción emocional es
puramente humana y proviene de los canales neuronales situados en las regiones
superiores de la corteza cerebral. Esas zonas son las que nos permiten ser
conscientes de nuestras sensaciones y pensar en el hecho que ha desencadenado
la reacción emocional. Durante esta segunda fase, nuestros pensamientos pueden
trabajar para disminuir la reacción emocional o bien para avivar y sostener la
respuesta emocional.
Esta segunda fase de la respuesta emocional
nos confiere la capacidad de regular y controlar nuestras emociones. Al pensar
las cosas podemos operar a través de la turbulencia emocional.
Pero este sistema de control cognoscitivo
también tiene sus desventajas. Contamos con la capacidad de suprimir incluso las emociones más intensas. O bien
podemos continuar exasperándonos por hechos que hace tiempo que dejaron de
constituir cualquier tipo de amenaza. Incluso podemos imaginar amenazas que no
existen. En este sentido, el sistema de control cognoscitivo suele conducirnos
a la tensión emocional.
3.
TENSION EMOCIONAL
Las emociones intensas suelen ser de corta
duración. La tensión emocional tiene lugar cuando las emociones negativas
persisten, tanto de forma abierta como suprimidas. Esta persistencia es un
problema únicamente humano. En otros animales, las emociones negativas se
expresan con intensidad y por completo, pero luego desparecen con rapidez.
Cuando mi perra ahuyenta a otro perro, se
encuentra totalmente dispuesta a luchar. Tiene el pelo del lomo erizado, los
labios retraídos y muestra los colmillos. Su corazón va a todo tren y su cuerpo
está listo para lanzarse a la lucha. Pero tan pronto como el otro perro se
marcha, empieza a relajarse. Y diez minutos más tarde está hecho un ovillo a
mis pies, echando una cabezada con toda tranquilidad. Estoy seguro de que no
está dándole vueltas a la cabeza sobre si el otro perro volverá la semana que
viene. Tampoco le preocupa la manera en que resolvió la situación.
No obstante, todas esas preocupaciones son
típicamente humanas. Tenemos la habilidad de conseguir que las emociones
negativas persistan. Cuando discutimos con el jefe y cometemos algún error
estúpido, podemos repasar mentalmente ese hecho y sentirnos exasperados durante
horas, días, semanas e incluso años. En cualquier momento del futuro podemos
volver a repasar el incidente y reavivar nuestra cólera y frustración.
También, podemos crear otras turbulencias
emocionales al imaginar complejas y
aterradoras escenas sobre un posible desastre, al evocar en nuestra mente la
manera en que nos pueden despedir, en que podemos arruinarnos, perder nuestra
vivienda, sufrir rechazo por parte de la familia y amigos o bien morir en la pobreza más abyecta. Todas
esas pautas de pensamiento crean y avivan intensas emociones negativas.
Las emociones negativas suelen auto
perpetuarse. Cuando sentimos tristeza, nos fijamos de manera selectiva en cosas
que nos entristecen todavía más e ignoramos las que podrían alegrarnos. Cuando
estamos llenos de cólera, tendemos a ver
y escuchar cosas que nos irritan y que nos exasperan todavía más.
La tensión emocional crea una activación y
tensión excesiva en los niveles muscular y autónomo. También pueden darse
algunos cambios a nivel bioquímico. Una sensación persistente de desánimo y
tristeza puede vaciar el cerebro de los neurotransmisores que suelen elevar los
ánimos. Como resultado de todo ello, puede resultar cada vez más difícil sentir
alegría. Cuando este es el caso, la persona está atrapada en un estado de tensión
emocional.
4.
DESENCADENANTES DE EMOCIONES NEGATIVAS
Son muchos los hechos que desencadenan
emociones negativas y que conducen a la tensión emocional. La causa más común
es que suceda algo contrario a nuestros deseos y preferencias. Algo que alguien
hace o dice puede provocar una emoción, negativa. O bien podemos hacer o decir
algo que no nos gusta. Las emociones negativas también se desencadenan debido a
acontecimientos graves, como pueden ser enfermedades, problemas económicos,
dificultades en las relaciones, cambios de trabajo o bien la muerte de un
miembro de la familia.
Una respuesta emocional intensa frente a
sucesos y situaciones perturbadoras y estresantes es algo normal. Pero nuestra
tendencia a mantener y exacerbar las emociones negativas convierte unas
saludables respuestas emocionales en tensión emocional. La manera en que
pensamos en ellas, en que nos hablamos a nosotros mismos acerca de ellas, o
bien la forma en que las visualizamos, son las actividades cerebrales que
sustentan la tensión emocional.
La sugestión es otra fuente de tensión
emocional. Todos nos hallamos sujetos a la influencia del mismo poder de
sugestión utilizado por los hipnotizadores para hacer que las personas se
comporten de forma inusual o bien tengan sensación de frio o calor. Nuestras
emociones son influidas por las sugerencias negativas y positivas de los demás.
Este apego a las sugerencias provenientes de los demás nos coloca en una
montaña rusa emocional.
Los instintos básicos son otra fuente de
emociones. El famoso psiquiatra y neurólogo Sigmund Freud creía que el instinto
del placer sexual era la fuerza motriz básica de nuestra vida emocional.
Los practicantes de yoga creen que en
realidad existen cuatro deseos instintivos básicos que suscitan el
comportamiento humano: la auto conservación, la comida, el sexo y el sueño. Las
emociones emergen cuando pensamos en dichas necesidades, cuando satisfacemos
esas urgencias o cuando se frustran nuestros intentos por satisfacerlas.
Por poner un ejemplo: analicen la manera en
que nuestras emociones se ven afectadas de una manera constante por nuestra
necesidad de comida. Nos preocupamos sobre cuando comer, qué comer y cuanto.
Queremos satisfacer la necesidad de comida. Queremos disfrutar de nuestra
comida. Pero demasiado a menudo experimentamos culpa, ansiedad y decepción en
relación con ella.
Si estudiamos nuestras emociones a lo largo
del dia, podremos ver que los otros tres instintos básicos– la auto
conservación, el sexo y el sueño- crean pautas emocionales parecidas. Nuestro
instinto de auto conservación desencadena respuestas emocionales intensas si
nos encontramos frente a cualquier tipo de peligro o amenaza física. A un nivel
más sutil, la auto conservación se ve amenazada cuando las personas nos
critican o rechazan.
La necesidad de dormir también influye en
nuestras emociones. Cuando disfrutamos de un buen sueño reparador nos sentimos descansados
y contentos. Pero si nuestro sueño ha
sido inquieto o se ha visto interrumpido, nos sentimos irritables y de mal
genio. Si nos vemos privados del sueño durante un periodo de tiempo, podemos
llegar a convertirnos en mentalmente inestables. Cuando somos incapaces de
satisfacer cualquiera de esos deseos instintivos, experimentamos tensión
emocional.
Otra fuente de emociones negativas son los
traumas de la infancia. Los niños que experimentan un hecho aterrados pueden
vivir con una intensa sensación de miedo y desarrollar la creencia profunda de
que el mundo es un lugar peligroso y espantoso. Los niños que han sido
humillados o sometidos a abusos pueden albergar una profunda rabia en su
psique. Los que han experimentado una pérdida traumática pueden sentir una
tristeza y desesperanza latentes a lo largo de toda su vida.
5.
EFECTOS DE LA TENSIÓN EMOCIONAL.
Las emociones negativas crónicas nos afectan
de muchas maneras. Las emociones negativas están directa e inmediatamente
conectadas a la activación muscular y autónoma. Poe ello, la tensión emocional
puede causar muchos síntomas físicos, incluidos dolores de cabeza, dolor de
espalda, problemas digestivos, hipertensión y enfermedades cardíacas. La
tensión emocional hace que disminuya la vitalidad de nuestro sistema
inmunitario y agota nuestras reservas energéticas.
La tensión emocional también influye en
nuestra percepción. Cuando sentimos miedo de forma persistente, empezamos a
buscar peligros de manera selectiva. Presa de la ansiedad latente en nosotros,
inspeccionamos constantemente el entorno en busca de cosas que puedan estar
mal. Inmersos en tristeza y desesperación constantes, vemos limitaciones y
barreras por todas partes. El vaso siempre está medio vacío. Y si contamos con
un patrón colérico, no nos cuesta mucho ver cosas que nos irritan y provocan.
La tensión emocional trastorna nuestros
ritmos vitales básicos. Cuando sentimos cólera, ansiedad o estamos deprimidos,
o bien no podemos dormir o dormimos demasiado. Y cuando estamos exasperados, o
perdemos el apetito del todo o nos dedicamos a comer de manera compulsiva.
Cuando nuestro sueño y alimentación se ven trastornados, nos sentimos todavía
peor a nivel físico y emocional. Es menos probable que queramos hacer ejercicio
o llevar a cabo las acciones positivas que nos harían sentir mejor.
La tensión emocional también restringe
nuestra espontaneidad emocional natural. Cuando estamos en las garras de una
cólera o ansiedad tenaces, se nos hace muy difícil responder a las alegrías
sencillas que nos rodean Nos cegamos a la inspiradora belleza de la naturaleza.
Somos incapaces de aceptar bondad y amor por parte de los demás. Es una ironía,
pero la tensión emocional persistente nos impide mostrarnos irritados o tristes
de una forma espontánea y natural.
Esta tensión también bloquea nuestra tendencia
natural hacia el autodesarrollo. Si nos hallamos en las garras de emociones
negativas persistentes, nuestra vida adquiere una cualidad dominada por la
reacción. El niño con rabia almacenada en su interior organiza su vid de manera
que nunca más pueda ser humillado. La niña que padece ansiedad se ve obligada a
controlarlo todo y a todos en su vida. Cuando construimos nuestras vidas en torno
l hecho de reaccionar frente a la tensión emocional, resulta muy difícil tomar
un camino de crecimiento en el que nos veamos motivados a seguir algún ideal u
objetivo.
La tensión emocional afecta a nuestras
relaciones. En la proximidad de una relación íntima, resulta imposible esconder
o encubrir nuestra tensión emocional latente. Inevitablemente, proyectamos
nuestros problemas emocionales en la relación. Si introducimos miedo en la
relación, no pasará mucho tiempo sin que sintamos rabia hacia nuestra pareja.
En ambos casos estamos reforzando nuestros patrones de tensión emocional.
6.
LA NATURALEZA DE LA RELAJACION EMOCIONAL
Dicho de una manera sencilla, la relajación
emocional significa soltar las emociones negativas. Muchas personas creen que eso
es algo imposible. Piensan que su emociones negativas les tienen atrapados en
un puño. Se identifican por completo con la realidad de estar triste, de
sentirse desanimado o irritable. Con la
relajación emocional aprendemos a liberarnos del abrazo de la ansiedad, el
miedo y la tristeza.
A partir de entonces, las emociones
negativas empiezan a funcionar de la manera que deben. Surgen como respuesta a
un hecho, nos suministran la energía para responder en la modalidad de
protección, o con firmeza, para luego regresar a un estado más equilibrado.
La relajación emocional es algo más que
disminuir la fuerza de las emociones negativas. Cuando liberamos emociones
negativas, las emociones positivas se trasladan al primer plano de nuestra
experiencia. Un segundo objetivo de la relajación emocional es alentar y
realzar un amplio espectro de emociones positivas.
Estas emociones positivas pertenecen a
varias categorías más amplias. La primera de ellas contiene términos como
contento, serenidad, sosiego, tranquilidad y calma. Sensaciones de quietud y
paz, que se experimentan en muy pocas ocasiones, pueden surgir de manera natural
cuando se sueltan las emociones negativas.
Otra categoría de emociones positivas versa
sobre una sensación de disfrute más activa e incluye placer, alegría, deleite,
gozo, arrobamiento y éxtasis. En un estado de relajación emocional estamos más
abiertos a esas emociones. que pueden surgir de manera natural. No es necesario
que nos dediquemos a buscarlas con entusiasmo; podemos experimentarlas al pasar
ratos con la familia y los amigos, al escuchar música, leer, dar un paseo o
realizar un trabajo o proyecto.
Una tercera categoría de mociones positivas
trata de las expresiones de amor. Esta categoría incluye simpatía, aceptación,
afinidad, devoción y adoración. Estos sentimientos pueden dirigirse hacia una
persona, un ideal, un proceso creativo o un objetivo específico en la vida.
Estos sentimientos de amor satisfacen, inspiran y estimulan.
Las emociones positivas tienen un efecto
beneficioso sobre nuestro cuerpo. La serenidad aporta sosiego y descanso
físico. El disfrute estimula y el amor parece que en realidad cambia nuestra
química cerebral, liberando neurotransmisores que nos hacen sentir bien.
La relajación emocional también cambia la
manera en que experimentamos el tiempo. La tensión emocional nos encierra en el
pasado y el futuro. Nos preocupamos por lo que ya ha sucedido. Nos atormentamos
por lo que puede pasar. Por ello, pasamos por alto la mayoría de lo que sucede
en el presente. Sólo somos capaces de experimentar el presente a través de los
filtros creados por la experiencia del pasado y las preocupaciones del futuro.
Pero la relajación emocional cambia todo
eso. Cuando soltamos las emociones negativas, nuestra conciencia se traslada al
presente. Nos abrimos más y somos más conscientes de lo que suceda. Vemos,
escuchamos y tocamos el mundo que nos rodea. Percibimos las posibilidades y
oportunidades disponibles en el presente.
Cuando reducimos la tensión emocional, somos
capaces de vivir de forma más completa, de trabajar creativamente, y de amar de
una manera natural y saludable. Somos más espontáneos, más equilibrados y somos
más responsables de nuestra propia vida.
Mi agradecimiento a J. R. Harvey
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LOS SONIDOS CURATIVOS DE LA FRECUENCIA SOLFEGGIO
Estas frecuencias de sonidos eran originalmente usadas en los cantos gregorianos, tales como el gran himno a San Juan Bautista, así como otros himnos.Se creía que cuando se cantaban estos cantos se impartía una bendición y gracia especiales que ayudaban al desenvolvimiento de los rituales cristianos.Las frecuencias contenidas en estos cantos fueron redescubiertas por Dr Joseph Puleocomo se describe en el libro de Leonard Horowitz.Es una bendición para toda la humanidad el trabajo que han elaborado estas dos personas al devolvernos el tesoro de estas frecuencias…
| Les dejo algunos enlaces de frecuencias a modo de ejemplo |
frecuencia 396: http://www.youtube.com/watch?v=Jaol_wzmJVQ&feature=fvst
frecuencia 417: http://www.youtube.com/watch?v=zy_WgAmgpec
frecuencia 528: http://www.youtube.com/watch?v=tZrBRQn6K0A
frecuencia 528: http://www.youtube.com/watch?v=ERenoWYIno4
frecuencia 528: http://www.youtube.com/watch?v=ERenoWYIno4
frecuencia 639: http://www.youtube.com/watch?v=zpeMA7aFz8Y
frecuencia 741:http://www.youtube.com/watch?v=YHM8-mT6CBo
frecuencia 852: http://www.youtube.com/watch?v=2BUgNQPzytU
ENRIC CORBERA
La Biodescodificación pretende llevar al ser humano a otra conciencia, a un
estado de comprensión del por qué de las enfermedades y qué sentido tienen
éstas. Es un cambio de paradigma donde la persona ya no ve la enfermedad como
una causalidad o una mala suerte y pasa a verla como una manifestación, una
sincronicidad de un estado interior de conciencia, que se le llama
Inconsciente. Entonces la persona que está enferma se puede llegar a preguntar:
¿Y si la enfermedad fuera la solución?
La biodescodificación es el arte de llevar a la persona a encontrar el resentir
que hay detrás de un conflicto emocional. Favorecer la curación mediante la
liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascenderla mediante la
transferencia de una nueva emoción.
Una enfermedad específica, es una lógica, es una lógica psíquica,
comportamental, histórica, transgeneracional…, no es una sola cosa.
BREVE SINOPSIS SOBRE LA BIODESCODIFICACIÓN EN ESPAÑA
La descodificación biológica fue introducida en España por Enric Corbera en el
año 2008. En su búsqueda de la curación a través de las emociones y en el
estudio de grandes terapeutas, le llevó a contactar con diversas escuelas
francesas para hacer la formación en España. Las circunstancias y los hechos en
la relación con estas escuelas forzaron a Enric Corbera a seguir su propio
camino.
La Biodescodificación nace como marca registrada para diferenciarse de estas
escuelas, porque entiende que la metodología y la aplicación de las diversas
técnicas difieren no tanto en la forma, sino en el fondo. Mantener su propia
idiosincrasia y mantener las relaciones con todas las escuelas francesas y
belgas que así lo crean conveniente, son sus máximas prioridades. Sin perder su
propia idea de cómo y de qué manera se debe de aplicar la descodificación
biológica. Siempre respetando a sus máximos representantes y los que de alguna
forma marcaron el camino de todas estas escuelas, Dr. Hamer, Claude Sabhat,
Marc Frechet, Erickson, Anne Shützenberguer, sin olvidarse del gran pionero
Carl G. Jung.
Lo que nos permite mantener nuestra idea de cómo debe de aplicarse la
biodescodifcación es en el apoyo que se da y que se recibe de Cuba. En este
país se están haciendo protocolos científicos de diversas enfermedades y se
aplica en los hospitales más importantes. Llevamos más de 2 años enseñando y
estudiando la Biodescodificación en Cuba.
Los resultados obtenidos en estos centros y los protocolos científicos, nos
certifican que nuestra enseñanza y nuestra forma de entender la descodificación
biológica van por el camino que creemos correcto. Por todo ello la marca
Biodescodificación se presenta como una filosofía y metodología con identidad
propia.
Enric Corbera www.amorsana.com
ALBERT POPP
ALBERT POPP
El
investigador alemán Fritz Albert Popp, profesor de Física en la Universidad de
Marburgo (República Federal de Alemania), acaba de arrojar una nueva luz sobre
un tema que apasiona tanto a médicos como a biólogos y físicos: la emisión de
radiación luminosa por parte de las células animales y vegetales. El doctor
Popp ha constatado recientemente la existencia de este proceso natural de los
seres vivos, calificada de hipótesis hasta ahora, y ha puesto de manifiesto la
gran importancia que ello supone para el tratamiento de numerosas enfermedades;
entre ellas, el cáncer.
Desde el
descubrimiento realizado por el científico ruso Alexander Gurvich, en 1923,
acerca de la existencia de un tipo de radiación por medio de la cual las
células se comunicaban entre sí, los biofísicos de todo el mundo han estado a
la caza de las partículas y mecanismos implicados en este proceso. Gurvich,
quien trabajó con cultivos celulares de plántulas de cebolla, observó que si se
interponía un cristal de vidrio entre las células se producía una
desincronización de sus divisiones reproductoras (mitosis); no así con un
cristal de cuarzo. Lo que le llevó a pensar que existía una emisión de
radiación electromagnética entre ellas, perteneciente a la banda de los rayos
ultravioletas e implicada en un desconocido proceso informativo intercelular.
Fue un compañero de Popp, del Laboratorio de Biofísica de la Universidad de
Marburgo, Bernd Ruth, quien, hace ocho años, pareció dilucidar de una vez por todas
las cuestiones. Utilizando un multiplicador fotoelectrónico, aparato tan
sensible que puede detectar la presencia de una luciérnaga a diez kilómetros de
distancia, comprobó que realmente las células emitían luminosidad, aunque de
ínfima intensidad (hecho del que, desde 1960, científicos rusos decían haber
demostrado).
Ruth
encontró, además, los portadores de dicha radiación: unas partículas a las que
denominó biofotones. Y constató la excelente capacidad de las células
sanas para emitirlas, detectarlas y acumularlas. Las objeciones surgieron esta
vez ante la posibilidad de que esta irradiación fuera de origen térmico, ya que
se sabe que todas las sustancias, animadas e inanimadas, emiten cierta
radiación siempre que posean una temperatura superior al cero absoluto
(-273,16 ºC). Esto es, precisamente, lo que el doctor Popp acaba de
refutar, ya que la medición de la radiación celular resulta incomparablemente
más potente que la producida por la temperatura.
El ritmo de una célula sana
Popp opina
que este tipo de radiación se encuentra, efectivamente, al servicio de la
comunicación celular, puesto que se trata de una emisión de tipo lasérico. Es
decir, las células sanas no emiten ondas luminosas de forma caótica, sino
rítmica y coherentemente (entendiendo por coherencia un parámetro
indicador de la validez del intercambio de información en una comunicación),
característica de los rayos láser.Ello supone un nuevo punto de vista para el
concepto de enfermedad, puesto que las células sanas han demostrado ser
excelentes acumuladores de fotones y poseen mayor capacidad para conservar su
energía que cualquier otro acumulador técnicamente realizable.
Su muerte,
sin embargo, hace que se pierda esta capacidad. Hecho comprobado al observarse
un aumento cien veces superior de irradiación luminosa cuando ello sucede y su
desaparición total al cabo de unas horas. Para Popp, dado que el deterioro de
un sistema biológico, la enfermedad y la muerte implican la disminución de la coherencia
y, por consiguiente, el aumento de la pérdida de información, la observación
de la radiación de las células vivas constituiría un instrumento inapreciable
para realizar diagnósticos prematuros.
Incluso
piensa que los organismos enfermos podrían someterse a un tratamiento de
coherencia, mediante la aplicación de un estímulo rítmico exterior, para
recuperar el ritmo propio. Esta terapia podría ser, por ejemplo, el uso del
láser infrarrojo a diodos, ya que científicos de la Universidad de Alma Atta
(Unión Soviética) descubrieron en la década de los sesenta que la radiación de
esta zona del espectro es, precisamente, una de las más importantes y
mayoritarias emitidas por las células.
Otro punto interesante derivado de
las investigaciones de este físico alemán se refiere a la concepción
termodinámica de los sistemas biológicos. Se reconocía, hasta ahora, su
capacidad de intercambiar no sólo energía con su entorno, sino también materia,
por lo que son considerados, desde el punto de vista físico, sistemas abiertos,
no conclusos. La reciente aportación de Popp, defendida hace años por el premio
Nobel belga llya Prigogine, es que el ser vivo es, en realidad, el resultado de
un complicado y permanente proceso de equilibrio entre las desviaciones más
diversas de un estado aparentemente constante, así como que el grado de orden
que puede alcanzar y mantener bien acotado por el punto a partir del cual la
emisión de la radiación celular deja de ser de tipo lasérico, el denominado umbral
láser.
miércoles, 27 de mayo de 2009
La teoria del Centesimo Mono (masa critica)
Os voy a explicarlo tal como apareció en: "El Centésimo Mono" de Ken Keyes Jr. El relato original apareció en la obra del biólogo Lyan Watson "Lifetide" publicada en 1.979:
"El mono, Macaca Fuscata, fue observado en su estado salvaje durante un periodo de mas de 30 años. En 1.952, en la isla de Koshima, los científicos empezaron a proporcionarle a los monos patatas dulces, que dejaban caer en la arena.
A los monos les gustó el sabor de aquellas patatas dulces y crudas, pero hallaban poco grata la arena. Una hembra de 18 meses de edad, llamada Imo, vió que podía solucionar el problema lavando las patatas en el océano. Le enseñó el truco a su madre. Sus compañeros de juego también aprendieron éste nuevo método y también se lo enseñaron a sus madres respectivas.
Esta innovación cultural fue aprendida gradualmente por varios monos ante la mirada de los científicos. Entre 1.952 y 1.958, todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las patatas dulces para que fuesen más sabrosas. Sólo los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron ésta mejora social. Otros adultos continuaron comiendo las patatas dulces sucias de arena. Entonces, sucedió algo asombroso.
En el otoño de 1.958, cierto número de monos lavaba sus patatas dulces. Si bien se desconoce el número exacto de ellos. Supongamos que cuando el sol saló una mañana, había 99 monos en la isla Koshima que ya habían aprendido a lavar las patatas dulces. Supongamos también que aquella mañana, el mono número 100 aprendió a lavar las patatas. Aquella tarde, todos los de la tribu de monos lavaron sus patatas antes de comerlas. ¡La suma de energía de aquel centésimo mono creó, en cierto modo, una masa crítica y a través de ella, una eclosión ideológica! Pero fíjense.
Lo más sorprendente observado por los científicos era que la costumbre de lavar las patatas dulces cruzó espontáneamente el mar.... ¡Las colonias de monos de otras islas y el grupo continental de monos de Takasakiyama empezaron también a lavar su patatas dulces!".
"Aunque el número exacto puede variar, el fenómeno del centésimo mono significa que cuando un número limitado de personas conocen un nuevo método, sólo es propiedad consciente de tales personas; pero existe un punto en el que con una persona mas que se sintonice con el nuevo conocimiento, éste llega a todo el mundo!."
Empiezo a dudar que lleguemos a la masa critica porque simplemente hay demasiada gente, esto perjudica al bien y al mal porque al haber demasiados no se puede controlar la información, ahora mismo debido a Internet estan saliendo todos los trapos sucios. Finalmente solo sobrevivirán menos de un 10% de la población mundial, drunvalo lo sabe tambien pero el es mas correcto, los que esten es su corazon y alcanzen la vibración adecuada estaran listos para acceder a dimensiones superiores , esto significa que la gran mayoría ignorante y desinformada que rechaze esta radiaciones no podra subsistir en el planeta.
De hecho puede pasar estas 3 cosas:
- La mayoría de la poblacion humana rechaza las nuevas energias entrando en 26.000 de control absoluto y oscuridad eso si no nos auto destruimos.
- Llegamos a la masa critica que yo cuantifico en 60 millones de consciencias en todo el mundo, el 5% de la población mundial, pongo esa cifra porque Alex Collier dijo que solo el 4% de las colonias britanicas se sublevo eso hizo como una rueda de molino que finalmente acabo con la derrota de Inglaterra en la guerra de la independencia. Entonces la mayoría pasara tranquilamente por el trance(altamente improbable)
- La ascensión de la tierra sucede y una minoria de personas pasan a la siguiente dimension asegurando la supervivencia de la humanidad(esta opción es la creo que yo que pasara)


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